La fatiga o el cansancio físico es la manera que tiene el cuerpo de alertarnos sobre alguna deficiencia, necesita que paremos o necesita mayor cantidad de combustible para poder tener un rendimiento suficiente para enfrentar las actividades del día. Aquí la cantidad de alimentos no es tan importante como la calidad de alimentos que consumimos.
El alimento que consumimos diariamente ayuda al cuerpo a trabajar adecuadamente, pero, ¿qué es lo que debemos buscar a la hora de escoger la alimentación que se adapte a nosotros y nuestras actividades? Los tres fines de la alimentación son la nutrición, el control de azúcar en sangre y control de alergias alimentarias capaces de causar fatiga.

¡Desayuna!

En primer lugar debemos considerar la importancia absoluta que tiene el desayuno como principal comida del día. Muchas personas se saltan el desayuno por falta de tiempo o descuido y subestiman su necesidad. Un desayuno balanceado que contenga una porción de cada uno de los grupos alimenticios será la base para un día lleno de energías.
En este caso debemos tomar en cuenta que en esa comida hay que evitar los alimentos ácidos como el tomate, las frituras y si decidimos comer frutas, debemos esperar al menos una hora para tomar un carbohidrato complejo o la proteína, puesto que la combinación de ambos puede enlantecer la digestión.

Alimentos Nutritivos

  1. Las Proteínas: Se ha demostrado que el consumo de proteínas previene la depresión, el estrés y promueve una mejor condición física, mayor lucidez, gracias a los aminoácidos que contienen. Así que es importante que consumamos en todas las comidas una porción de pollo, carne, pescado, huevos o granos si se trata de un vegetariano.
  2. Los Carbohidratos: muchos asocian el consumo de carbohidratos con el aumento de peso, pero por el contrario estos alimentos son los principales generadores de energía que existen, especialmente los complejos que deben ser consumidos en las primeras horas de la mañana.
  3. Alimentos que contienen hierro: la fatiga muchas veces se asocia con deficiencias de hierro. La mejor fuente de este nutriente se encuentra en las carnes rojas, pero si no te gusta consumirlas, puedes sustituirlo por los granos, frutas cítricas ricas en vitamina c y alimentos rojos como el rábano o el tomate.
  4. Vitamina C: Estas potencian el sistema inmune del cuerpo, ayuda a absorber mejor el hierro, además de prevenir infecciones. Se obtiene de las frutas cítricas y vegetales como el brócoli.
  5. Vitaminas como: el magnesio, el betacaroteno y el potasio: La deficiencia de estas puede causar fatigas crónicas, por lo que debemos consumirlas diariamente en alimentos como la espinaca, las zanahorias, el aguacate, las nueces.
Lo más importantes para prevenir la fatiga es tener una dieta balanceada que incluya la mayor cantidad posible de alimentos naturales, cada plato debe tener al menos una porción de cada grupo alimenticio y además ser lo más colorido que se pueda, agrega los verdes, los rojos, amarillos a tus comidas y en poco tiempo tendrás mucha más energía. 
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